El salto a pídola

El salto a pídola

El salto a pídola

Uno de los juegos tradicionales que se han mantenido de forma vigorosa hasta nuestros días es el llamado salto a pídola aunque también se le conoce como  el salto del burro,  a la una la mula, et.

Existen numerosas variantes del mismo  que van desde el salto simple, a saltos sucesivos, marcas de distancia, combinaciones gramaticales o históricas, actuaciones en el salto, etc,  al que Goya le pareció  motivo más que suficiente para dejarlo en su particular catálogo de juegos infantiles.

El escenario es el río y en las afueras de la ciudad que se supone Madrid,  y como telón de fondo una sábanas puestas a secar. 

La acción se centra en  siete chicuelos algo harapientos,  seguramente hijos de lavanderas que acompañarían a sus madres en su trabajo, que pasaban el tiempo labora de sus madres en sus juegos y entretenimientos. Los chicos están saltando a pídola sucesiva en donde unos saltan y otros, en el suelo o por el aire, se quejan  de la caída. Costumbres de niños de siempre, juego de habilidad y fuerza y  todos en recreo.